Día 6 – XIAN
Desayuno en el hotel.
Hoy visitaremos el famoso Museo de los Guerreros de Terracota. Allí nos esperan, en parte todavía bajo tierra, más de 6.000 figuras a tamaño natural, algunas están perfectamente restauradas, mientras otras nos enseñan cómo fueron encontradas en las primeras excavaciones. Es la representación de un gran ejército, reproducido hasta en sus más pequeños detalles. Un gran ejército de guerreros, corceles y carros de guerra que custodiaban la tumba del emperador Qin. Proponeros imaginar qué supuso la realización de esta impresionante obra de arte y artesanía. Hasta las correas y las hebillas de los caballos, las caras de cada soldado, las expresiones de humanos y animales son personalizadas y únicas en cada figura.
Almuerzo incluido.
Por la tarde visitaremos la Gran Pagoda de la Oca Silvestre, también conocida como del Ganso salvaje. Aunque no nos dejarán utilizar las empinadas y oscuras escaleras de madera que suben hasta sus 64 metros de altura, desde los jardines podremos admirar la elegancia maciza de la estructura de este edificio cuya finalidad, ya desde el siglo VII, fue la de archivar preciosos textos budistas.
Los siete pisos actuales eran cinco más, antes de que se derrumbara por la debilidad del material con la que estaba edificada y sigue siéndolo: ladrillos de barro.
Las visitas a Xi’an siguen por el Barrio Musulmán, sin entrar a la Mezquita
Original mezcla entre caracteres e iconografía árabe y una tradición figurativa que reconocemos más cómo china, la Mezquita sigue siendo lugar de culto y nos propone visiones inesperadas, que seguiremos viendo en el paseo por el Barrio Musulmán. Puestos en la calle, entre aromas de pinchos de cordero potentemente especiados, de raviolis, de una gastronomía basada en el trigo y todo mezclado con un sinfín de señales del mundo musulmán. China es casi un continente, lleno de contrastes y de sorpresas.
Vuelta al hotel y descanso.